El segmento analiza la evolución del estilo de juego de la Selección Argentina bajo la dirección de Lionel Scaloni, destacando su adaptabilidad y la recuperación de la identidad futbolística.
Inicialmente, Scaloni pensó en un fútbol vertical con extremos, inspirado en equipos exitosos del Mundial de Rusia. Sin embargo, al observar las características de sus jugadores y su habilidad para combinar pases, modificó su enfoque.
Se resalta el gol a Brasil en eliminatorias como un ejemplo paradigmático de este nuevo estilo, caracterizado por un juego de posesión, 25 pases y un "baile" a Brasil, demostrando un juego colectivo y bien ejecutado.
La conclusión es que Argentina no solo gana, sino que juega bien, representando el estilo argentino y recuperando la esencia del fútbol que históricamente ha identificado al país.