Fuerzas británicas incautaron un petrolero vinculado a Rusia en el Canal de la Mancha. El buque, con bandera de Camerún, era parte de la "Flota de la Sombra" rusa utilizada para transportar petróleo al margen de las sanciones occidentales.
El primer ministro británico, Keir Sturmer, elogió el éxito de la misión, mientras que el presidente ucraniano Zelensky agradeció el apoyo del Reino Unido. Rusia no ha emitido respuesta oficial, pero en el pasado ha calificado acciones similares como "piratería patrocinada por el Estado".