Se destapa una red de venta ilegal de carne en barrios de Córdoba, operando a través de grupos de WhatsApp. Los vendedores ofrecen productos a precios muy superiores a los del mercado, solicitando pagos por adelantado y enviando documentación falsa para generar confianza.
Una fuente anónima, que trabaja en la Municipalidad, estaría involucrada en la operativa, utilizando impresoras para falsificar DNI y cuentas bancarias. Se sospecha que esta persona facilita la venta de carne adulterada, poniendo en riesgo la salud de los consumidores.
A pesar de las denuncias y la evidencia recopilada, la falta de acción por parte de las autoridades permite que esta actividad ilícita continúe. La situación evidencia un problema de control y corrupción en la venta de alimentos en la ciudad.