Gendarmería Nacional habría recuperado mensajes, fotos y videos eliminados del teléfono de Barrelier, incluyendo material de "huachitas" y de personas de su entorno.
Se menciona la existencia de una selfie de un asado previo a la desaparición de Agostina, con personas "importantes" de la política, policía y justicia.
Se sugiere que Soledad, Melina y Faceta también habrían borrado mensajes antes de entregarlos a la justicia, complicando la investigación.