El programa continuó su recorrida por Puerto Madero, destacando el cambio de clima y la belleza del paisaje. A pesar de un pequeño inconveniente técnico con el audio, la transmisión se normalizó y permitió seguir explorando la exclusiva zona de la ciudad.
Se hizo un juego interactivo con los espectadores para adivinar la ubicación en el mundo a través de imágenes, añadiendo un elemento de entretenimiento a la emisión. La dinámica buscó la participación de la audiencia y generar intriga sobre los destinos mostrados.
La sección de viaje virtual ofreció un escape visual, mostrando lugares exóticos y fomentando la curiosidad de los televidentes por conocer diferentes rincones del planeta.