Se plantea la hipótesis de que Argentina está siendo gobernada por Karina Milei y Santiago Caputo, junto a grupos económicos, y no por el presidente Javier Milei. Esta visión se sustenta en que los temas discutidos en el Congreso, como el RIGI y la extranjerización de la tierra, responden a intereses corporativos.
Se critica la mentalidad de "compra y venta" que, según se argumenta, rige al gobierno actual, llevando a la venta de tierras, empresas y a la creencia de que las personas también se compran y venden. Se hace un llamado a la reacción ciudadana y a que el Congreso ponga límites a estas políticas.
Se señala que las leyes impulsadas buscan facilitar la venta del país y que la dirigencia política debe manifestarse y poner límites, en lugar de guardar silencio o especular.