Se informa sobre un contratiempo logístico que afectó a la Selección de Uruguay antes de su partido. El avión que debía transportarlos a Miami para jugar presentó problemas de habilitación, lo que generó demoras y casi provoca la suspensión del encuentro.
Este incidente obligó a la Asociación Uruguaya a gestionar la situación, y la FIFA podría aplicar sanciones. La conferencia de prensa previa al partido se vio afectada por esta situación, generando incertidumbre y malestar en el equipo uruguayo.