La previa del partido de Uruguay en el Mundial está marcada por la polémica en torno a Marcelo Bielsa y la demora del avión que transportaba al equipo. Algunos interpretan la demora como una cábala favorable, mientras que otros critican la organización y la actitud del director técnico.
Un periodista uruguayo expresó su indignación, señalando que el avión no contaba con los papeles en regla para ingresar a Estados Unidos. Además, criticó la decisión de Bielsa de no concentrar en Miami, a pesar de tener dos partidos allí, argumentando que esto demuestra una aversión a Estados Unidos.
Las críticas hacia Bielsa se centran en su supuesta terquedad ideológica y su comportamiento distante. Se le acusa de ser un "fracasado" y un "mal educado", y se cuestiona su capacidad para dirigir a la selección uruguaya.