El gobierno de Milei enfrenta un pedido de renuncia para Adorni, no por ensañamiento, sino por una lectura política de la situación. La sociedad demanda un cambio de paradigma, priorizando la seguridad, la lucha contra la corrupción y la regeneración institucional.
Se enfatiza que Milei llegó para proponer un nuevo "sentido común", que va más allá del equilibrio fiscal. La ocultación de dinero por parte de un jefe de gabinete, que además fue portavoz de las ideas de "avanza la libertad", resulta intolerable y daña la imagen del gobierno.