Se enfatiza la necesidad de controlar el narcotráfico y la trata de personas para evitar escándalos como el que afecta a Córdoba desde hace 21 días.
Se critica la inacción de la dirigencia política y la justicia ante la evidencia del funcionamiento del narcotráfico, señalando que mirar para otro lado también es una forma de complicidad.
Se argumenta que la solución a estos problemas requiere un control efectivo por parte de las autoridades y no simplemente la ausencia de amistad con los narcotraficantes.