La frustración de los coleccionistas ante la falta de stock del álbum de figuritas del Mundial y la especulación de precios se intensifica. Panini, la empresa editora, es acusada de tener el monopolio y de agotar deliberadamente el producto para generar expectativas y aumentar sus ganancias.
Los fanáticos denuncian que, si bien el álbum oficial tiene un precio de 12 mil pesos, en el mercado negro se vende a 30 mil. Esta situación genera indignación y malestar entre quienes buscan completar su colección, enfrentándose a la escasez y a precios exorbitantes.
Se cuestiona la estrategia de Panini, y algunos sugieren que la demora en la distribución podría ser intencional para maximizar beneficios. La falta de figuritas y la especulación desmedida empañan la experiencia del Mundial para muchos aficionados.