El partido entre España y Cabo Verde dejó un dato estadístico sorprendente: el equipo africano cometió una sola falta en todo el encuentro. Este bajo número de infracciones, registrado por la FIFA, resalta el juego limpio del equipo debutante.
A diferencia de lo que podría esperarse de un partido con alta tensión, Cabo Verde jugó de manera impecable, realizando apenas una falta, que no fue una patada sino una tirada de camiseta. España no pudo aprovechar esta conducta deportiva para obtener la victoria, evidenciando la solidez defensiva y el juego limpio de su rival.