El análisis político se centró en la posibilidad de una tercera vía electoral en Argentina, frente a la polarización actual entre Milei y el kirchnerismo (representado por Cristina Kirchner). Se planteó que, si bien Kicillof aparece como una alternativa, su figura depende del apoyo de Cristina.
Se discutió la estructura actual del electorado, sugiriendo una distribución de 30% para Milei, y porcentajes similares para el centro y el kirchnerismo. Se destacó el crecimiento del espacio del centro y la necesidad de un candidato sólido. Se mencionó la virtud de los intendentes en el manejo del equilibrio fiscal y la importancia de las instituciones fuertes, el diálogo y el consenso para el crecimiento del país, citando al premio Nobel Semoglu.
Dentro de este contexto, se propuso a Jorge Pablo Brito como un potencial candidato presidencial, destacando sus condiciones personales, su experiencia en la gestión de River y su empresa, su apertura al diálogo y su inversión en el país. Se especuló sobre la conformación de un frente electoral y la posible eliminación de las PASO por parte del gobierno, que buscaría asegurar un triunfo en primera vuelta.