La Selección Argentina mantuvo su cábala de realizar un asado 48 horas antes del inicio del Mundial, a pesar de una alerta de tornado en la zona de concentración. La visita sorpresa de la Mona Jiménez alegró a los jugadores, quienes compartieron momentos de música y camaradería.
Se destaca la importancia de estas tradiciones para el equipo, que busca mantener la motivación y la unidad de cara al torneo. La presencia de artistas y figuras públicas en la concentración se ha convertido en una costumbre para "energizar" al plantel antes de los grandes desafíos.