La figura de Lionel Messi ha trascendido fronteras, generando una devoción tal que incluso hinchas de otros países latinoamericanos se identifican con la camiseta argentina.
Esta conexión se remonta a la era de Diego Maradona, quien sentó las bases de una identidad futbolística que Messi supo capitalizar y expandir a través de su impacto mediático y la conexión global que permiten las redes sociales.
La influencia de Messi es tan grande que supo cautivar a hinchas en lugares tan lejanos como Bangladesh, donde la pasión por la selección argentina se vive con una intensidad comparable a la de los propios argentinos.