Se discutió la declaración de Marisa sobre haber sido obligada a decir lo que hizo, refiriéndose a un evento pasado. Ella mencionó que su abuela la buscaba en el colegio y que la situación era caótica, lo que la enojaba.
Marisa afirmó tener una especie de "amnesia" sobre esos eventos y recordó que les daban tarjetas con llamadas del público. Describió el ambiente como un "manicomio" del cual pasaba a la cocina para recibir indicaciones.