Marisa está convencida de que las disculpas que recibió no fueron sinceras. Según su relato, Polino le habría dicho que quería leer algo, pero en el técnico no se concretó.
La conversación giró en torno a la veracidad de los hechos y la sinceridad de las disculpas, con Marisa expresando su desconfianza sobre las intenciones detrás de las acciones de Polino.