Se reconstruye la secuencia de llamadas desesperadas de Melisa a Faceta, quien se encontraba trabajando en su kiosco, pidiendo ayuda tras la desaparición de Agostina.
Faceta, junto a dos amigos, se dirigió al barrio Juan Pablo II siguiendo las indicaciones de Melisa, quien supuestamente conocía la ubicación de la casa de Franco.
Los testigos del viaje en auto podrían acreditar la versión de Faceta sobre los eventos ocurridos esa madrugada.