La conversación derivó en un dilema sobre prioridades: la Copa Libertadores o la cuarta Copa del Mundo para Messi y Argentina. La contundente respuesta fue la cuarta de Messi, destacando la importancia de la selección nacional.
Se enfatizó que "la selección no se toca" y que une al país, a pesar de la "grieta". La figura de Messi fue central en el debate, con la esperanza de que brille en el torneo.