La tradicional calesita de Don Luis, un emblema del barrio, sigue atrayendo a generaciones de familias, donde los abuelos que iban de chicos ahora llevan a sus nietos.
El programa destacó la vigencia de la calesita y los recuerdos que evoca en los visitantes, quienes comparten anécdotas sobre la figura de Don Luis, su creador, y la importancia de este espacio recreativo en su infancia.
Se mencionó la existencia de un mercado de reventa de figuras y partes de calesitas antiguas, con precios que alcanzan los miles de dólares, reflejando el valor nostálgico y coleccionable de estos objetos.