La selección de Irán ha enfrentado problemas logísticos y políticos en su preparación para el Mundial, siendo base en Tijuana en lugar de Los Ángeles.
Varios miembros del cuerpo técnico y delegación iraní fueron denegados de visas para ingresar a Estados Unidos, y la federación denuncia discriminación.
En México, los jugadores han sido bien recibidos, incluso un intento de robo fue evitado por hinchas locales que mostraron solidaridad ante la animosidad contra EE.UU.