Se analiza la investigación del caso de Agostina Apaceta, destacando inconsistencias y posibles manipulaciones en la información.
La principal hipótesis inicial, impulsada por la madre, apuntaba a Franco, el supuesto novio, quien ya se encontraba detenido. Sin embargo, surgen dudas sobre la veracidad de esta versión y el accionar de la justicia.
Se cuestiona el traslado del cuerpo y la logística involucrada, lo que podría implicar a los participantes como encubridores necesarios.
Se revela un nuevo audio de la madre de Agostina, enviado horas después de la desaparición, que añade más confusión al caso.