Se muestra la multitudinaria celebración de argentinos en Kansas, describiendo la escena como una "fiesta" y comparándola con la 9 de Julio el día que ganó Argentina.
La plaza está completamente explotada, con banderas y un ambiente de euforia, reflejando el fervor por el Mundial.
Se destaca la presencia masiva de argentinos, incluso aquellos que viven en Estados Unidos, unidos por el amor a la selección y la expectativa del campeonato.