Se ha alcanzado un acuerdo histórico entre Irán y Estados Unidos para poner fin a las hostilidades, incluyendo un alto el fuego definitivo que abarca el conflicto entre Israel y Hezbollah en Líbano. El acuerdo, que se firmará el próximo viernes, contempla la liberación de 12 mil millones de dólares de activos iraníes por adelantado y la retirada de las tropas estadounidenses, permitiendo la apertura inmediata del Estrecho de Ormuz sin peajes.
Además, se levantarán sanciones económicas sobre Irán y se destinarán 300 mil millones de dólares a un plan de reconstrucción. Se iniciarán negociaciones nucleares de 60 días bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica, con la destrucción del uranio dentro de territorio iraní. El acuerdo busca modificar la posición geopolítica de Irán en la región y normalizar sus vínculos con países vecinos.
La reapertura del Estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de petróleo, es fundamental para revertir la crisis energética mundial y evitar una recesión global. El acuerdo, impulsado por Estados Unidos, representa un cambio significativo en la política internacional y podría tener un impacto decisivo en la economía mundial.