Los ataques continúan en la guerra Israel-Líbano, dejando un saldo de 3.783 muertos y 11.699 heridos en Líbano desde el 2 de marzo. En respuesta a la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei, Hezbollah lanzó cohetes y drones contra Israel. En represalia, un bombardeo israelí contra una zona en el sur de Beirut causó la muerte de al menos tres personas y heridas a otras seis.
Estos eventos ocurren en medio de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, y tras el anuncio del acuerdo entre ambas potencias. El ataque israelí al sur de Beirut se produjo precisamente después de que se anunciara dicho acuerdo, evidenciando la persistencia del conflicto en la región.