La mujer ucraniana revela su impresionante habilidad para los idiomas, dominando seis: ucraniano, ruso, polaco, inglés, alemán y español. Además, habla italiano y portugués.
Sorprende a su pareja al confesar que entendía español desde hace tiempo, a pesar de que él creía que ella aún no lo dominaba. La anécdota subraya su rápida capacidad de aprendizaje y su inteligencia.