El intercambio de figuritas del Mundial se vive con gran fervor en puntos de encuentro como el Parque Rivadavia, donde los fanáticos buscan completar sus álbumes.
A pesar de la dificultad para conseguir ciertas cartas, como las doradas y la de Messi, la comunidad de coleccionistas se organiza para facilitar los canjes.
La pasión por el coleccionismo trasciende la pantalla, generando un fenómeno social que une a personas de todas las edades en la búsqueda de completar el álbum.