Se destaca la importancia de seguir el legado de Tati Almeida y las Madres de Plaza de Mayo en la lucha por los derechos humanos y la memoria.
Se resalta la conciencia del pueblo argentino sobre las aberraciones de la dictadura y la necesidad de mantener viva la memoria, a pesar de los intentos por relativizar la historia.
Se subraya que la tarea de las nuevas generaciones es continuar esta lucha de manera pacífica y amorosa, honrando el ejemplo de Tati Almeida.