El fervor del fútbol argentino, que se vive con gran pasión, podría tener un impacto directo en la salud cardiovascular. Estudios realizados desde 2002 en España y luego en el Mundial de 2006 en Alemania, han demostrado un aumento significativo en las hospitalizaciones por problemas cardíacos y accidentes cerebrovasculares durante los partidos, especialmente cuando juega la selección local.
Se observó que la probabilidad de sufrir un ACV se triplicaba y las hospitalizaciones aumentaban hasta un 40% en las emergencias. Esto se debe a la combinación de la emoción, el estrés y, en muchos casos, el consumo de alcohol y comidas poco saludables durante los encuentros deportivos.
La Federación Argentina de Cardiología ha emitido guías al respecto, señalando que los días de partido, los pacientes hipertensos y aquellos con colesterol alterado son los más vulnerables. La euforia puede desprender placas de colesterol en las arterias, aumentando el riesgo de eventos cardiovasculares.
Además, se ha detectado que los días de partido, la toma de medicación por parte de hipertensos disminuye, lo que agrava la situación. Las recomendaciones incluyen moderar el consumo de sodio y alcohol, optar por alimentos más saludables y, fundamentalmente, seguir con la medicación prescrita para controlar condiciones preexistentes.