Se expuso que el Espíritu Santo es creador, basándose en versículos bíblicos que lo asocian con la formación de los cielos y la vida en la tierra. Se planteó la pregunta de si el Espíritu Santo, de no ser Dios, sería un ser creado.
Se recordó que la Biblia indica la participación de las tres personas de la divinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) en la creación, como se evidencia en la frase "hagamos al hombre a nuestra imagen". Se aclaró que esto no implica la existencia de varios dioses, sino un solo Dios en tres personas (la Trinidad).
Se mencionó que versículos como Colosenses 1:16 confirman la participación del Espíritu Santo y del Padre, junto con Cristo, en la creación del mundo. Se citó Génesis 1:2, donde el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de la tierra, para reforzar la idea de su rol activo en la creación.