Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo para poner fin a la guerra, con Pakistán como país mediador. Ambas naciones declararon el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes. El presidente Donald Trump comunicó la reapertura del Estrecho de Hormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense.
Como consecuencia del acuerdo, el precio del petróleo experimentó una drástica caída, cotizando a 83 dólares por barril. Este desenlace pone fin a un prolongado conflicto que ha afectado la estabilidad regional y los mercados energéticos globales.