El vicepresidente de Irán, J.D. Vance, expresó sorpresa y convicción sobre la ventaja de Washington en las próximas negociaciones del acuerdo preliminar. Afirmó que Teherán se ha comprometido a destruir sus reservas de material altamente enriquecido, acumuladas durante las administraciones de Obama y Biden.
Estados Unidos está abierto a una economía sin sanciones para Irán, pero requiere un compromiso a largo plazo con el régimen de inspección y verificación. El acuerdo reabre de inmediato el Estrecho de Ormuz y se compromete a que Irán nunca desarrolle ni adquiera un arma nuclear, lo cual Vance calificó como victorias importantes para EE.UU.