Una multitudinaria manifestación en Ginebra contra la cumbre del G7 derivó en serios disturbios, resultando en 549 personas detenidas.
Cerca de 20.000 manifestantes, convocados por la coalición anticapitalista No G7, expresaron su rechazo al sistema económico global, acusando a los líderes de las potencias de perpetuar la desigualdad y los conflictos.
La jornada pacífica escaló a violencia con ataques a sucursales bancarias y la destrucción de vehículos.