El debut de la selección argentina en el Mundial genera expectativas y análisis sobre los rivales. Se considera que ningún oponente debe ser subestimado, pero se destaca la importancia del factor psicológico en los primeros partidos, marcado por la ansiedad y la presión.
Se menciona que equipos como Argelia y Austria podrían presentar un desafío, mientras que Jordania correría desde atrás. La experiencia del debut anterior, donde Argentina comenzó con un traspié y luego se recuperó, resalta la importancia de no desesperar.
Un dato curioso es que, a diferencia de cábalas pasadas, esta selección parece no creer en ellas, como lo demostró la ausencia de Messi en la conferencia de prensa en favor de Otamendi, jugador con gran trayectoria mundialista.