Se analiza cómo Rodrigo De Paul ha roto moldes en la selección argentina, mostrando un estilo personal y una nueva masculinidad que une moda, imagen y fútbol.
Se compara su estilo con el de David Beckham, quien abrió puertas en la industria de la moda para los futbolistas.
Se destaca que la moda y la imagen se han convertido en una importante fuente de ingresos para los jugadores, con grandes marcas internacionales asociándose a ellos.