Natalia de la Sota denuncia que Manuel Adorni mintió en el Congreso y ante la sociedad argentina. Señala que, si Adorni hubiese sido peronista, la justicia y parte de la oposición habrían actuado de manera mucho más severa.
De la Sota expresa indignación por los 500 mil dólares que aparecieron en un pendrive y critica la falta de acompañamiento de algunos diputados en pedidos de interpelación anteriores, quienes ahora se muestran dolidos por la situación de Adorni.
Se resalta la doble vara en la aplicación de la justicia y la política en Argentina, sugiriendo que las acciones de Adorni serían juzgadas de forma diferente si perteneciera a otro partido político.