El conductor del programa cuestionó la lentitud de la justicia en casos de corrupción, sugiriendo que si los implicados fueran peronistas, ya estarían presos.
Se refirió a la búsqueda de un "pendrive" en el contexto de los recursos de la provincia, insinuando que hay fondos que no se están utilizando correctamente. Mencionó a figuras como Bianco, Ferraresi y Mayra Mendoza, sugiriendo que deberían rendir cuentas.
Criticó la hipocresía de quienes se presentan como decentes, afirmando que "decentemente no hay ninguno, ni de un lado ni del otro". Contrastó la situación con los periodistas afines a Milei que "saltan del barco" ante las dificultades, mientras que otros parecen tener asegurados sus cobros y permanencia.