Se criticó duramente el estilo de juego de la selección española en el Mundial, tildándolo de "papelón" y "estupidez" por su excesiva tenencia de balón sin generar oportunidades claras de gol. Se señaló que España, a pesar de su alto porcentaje de posesión (92%), apenas generó siete tiros al arco, lo cual se considera inaceptable para un candidato al título.
Los comentaristas expresaron su decepción por la falta de profundidad y efectividad del equipo español, contrastando su juego con lo que se espera de un equipo de élite. Se mencionó que la baja forma física y técnica de jugadores clave como Lamine Yamal y Nico Williams, quienes llegaron al torneo tras lesiones, pudo haber influido en su rendimiento limitado.