Se explora la teoría de una red criminal en el caso de Agostina, sugiriendo que Barrelier podría ser un "captador" o "entregador" dentro de una organización mayor.
Se analiza el modus operandi de Barrelier, quien generaba confianza para captar a las víctimas, y se cuestiona si las evidencias recaídas sobre él indican una red marginal o una estructura más compleja.
La falta de cuidado en las evidencias y la libertad operativa de Barrelier sugieren que podría ser un eslabón bajo de la red, o que la organización es muy rudimentaria.
Se considera que la investigación del fiscal Garzón, a pesar de las críticas iniciales, podría estar avanzando firmemente para esclarecer los hechos, aunque se advierte sobre posibles presiones políticas y judiciales.