Se advierte que si el Congreso no actúa, se convertirá en cómplice de "Bonnie y Clyde" y de Sturzenegger. Se critica la pasividad del Congreso ante la situación, a pesar de que el partido de oposición (PRO) está especulando con la renuncia de Adorni.
El PRO no quiere asumir la incomodidad de avalar una sesión especial para interpelar o censurar a Adorni, lo que requeriría una mayoría especial. Se sugiere que prefieren no quedar "pegados" a la situación de Adorni, e incluso consideran más incómodo votar una moción de censura que bancar al funcionario.