Combates en el sur del Líbano han dejado edificios destruidos en Abakir, una ciudad devastada por los enfrentamientos. El conflicto, con raíces en la tensión entre Estados Unidos e Irán, ha resultado en casi 3.800 muertos y alrededor de 1.200.000 desplazados debido a una ofensiva israelí contra el grupo Hezbollah, respaldado por Irán.
Hezbollah inició fuego contra Israel el pasado 2 de marzo, exacerbando la situación en la región y generando consecuencias mortíferas para la población civil.