Una banda criminal de 12 delincuentes, con roles definidos, intentó perpetrar un robo a una sucursal del Banco Provincia en Uruguay durante el fin de semana largo. El grupo había planeado el golpe durante meses y se especializa en la modalidad de "boquete".
La banda también tenía como objetivo una sucursal del Banco Nación en Morón, donde planeaban ingresar a la bóveda para robar lingotes de oro. La organización, que operaba con alta precisión y contaba con planos e información interna, fue desbaratada gracias a la vigilancia de la Justicia Federal y a la delación de uno de sus miembros.