El seleccionado de Cabo Verde dio la sorpresa en el Mundial al empatar con España, uno de los favoritos a ganar el torneo. El partido, disputado en Atlanta, terminó 2 a 2 y generó euforia entre los hinchas caboverdianos en Argentina.
El arquero Josimar Díaz, apodado "Bosinha", fue la figura destacada del encuentro, realizando atajadas cruciales para mantener el resultado. Los festejos se extendieron en la comunidad caboverdiana en Doxur, Buenos Aires, donde se reunieron para seguir el partido.
Este empate representa una hazaña histórica para Cabo Verde, un país joven que participa por primera vez en un Mundial. La emoción y el orgullo se apoderaron de los inmigrantes y descendientes de caboverdianos en Argentina, quienes celebraron cada momento del encuentro como una victoria.