Un argentino de 43 años se regaló a sí mismo la experiencia de ver el Mundial en su cumpleaños, como agradecimiento al equipo por la alegría brindada.
El hombre, que trabaja en finanzas, llegó solo a la ciudad y considera este viaje como un obsequio especial, destacando la importancia del momento deportivo para él.
A pesar de no tener entrada para todos los partidos, se muestra optimista y disfruta de la previa, valorando la experiencia como un regalo inolvidable.