Un argentino en Miami cuenta cómo se financió para asistir al Mundial, debiendo pedir préstamos a su familia y amigos. Explica que, para ahorrar, come "a puro fideos y comida recalentada", e incluso solo "mate y bizcochito" en algunas ocasiones.
A pesar de las dificultades económicas, el entrevistado se muestra optimista y agradecido por la confianza de quienes le prestaron dinero. Menciona que esta es su estrategia para poder seguir viajando a los mundiales, ya que siempre devuelven el dinero prestado. La anécdota refleja el esfuerzo y la pasión de los argentinos por seguir a su selección.