Se plantea que si Adorni fuera leal a Milei, ya habría renunciado. Un sector del gobierno no vería mal que la oposición lo expulse del Congreso.
Se discute la moción de censura como un mecanismo para destituir al jefe de gabinete, con requisitos menores que un juicio político, aplicable por falta de ejemplaridad, cuestionamientos éticos o políticos, o afectación a la credibilidad pública.
Se menciona que la oposición acompañaría la moción de censura o interpelación, sintiéndose "estafados" por las declaraciones de Adorni.