Se confirma la existencia de personas prófugas de la justicia en relación con el caso Agostina, y se están llevando a cabo operativos para dar con su paradero.
Existe un lugar específico al que no pueden acceder ni la policía ni la prensa, lo que genera sospechas sobre lo que podría estar ocurriendo allí.
Se menciona que para ingresar a dicho lugar se requiere la autorización del "capo" o encargado, lo que sugiere una estructura de control y posible ocultamiento de información o personas.