Se ironiza sobre la actitud de los delincuentes que, en lugar de admitir sus pérdidas, proclaman victorias. Se menciona a Lemoine como la única figura que parece haber "perdido" en este contexto, a diferencia de otros que celebran.
Se cuestiona la credibilidad de Lemoine y se sugiere que su presencia en el debate es innecesaria. Se hace referencia a la "previa" y se introduce la idea de que Grandiva podría ser responsable de agravar la situación de Adorni, no solo por enriquecimiento ilícito, sino también por negociaciones incompatibles.