Se debate si Adorni mintió o cometió un error al no informar sobre su patrimonio. Se sostiene que mintió al Congreso y que el presidente debería tomar una decisión al respecto.
Se argumenta que, independientemente de la justicia, la función de un jefe de gabinete implica transparencia y confianza, y que haber mentido al Congreso es un hecho grave que pone en duda su idoneidad para el cargo.