Se relata un episodio clave en la controversia de la declaración jurada de Adorni: durante su equipo en Nueva York, le preguntaron si tenía la factura del vuelo, a lo que él respondió "¿qué factura?". Este desconocimiento sobre aspectos básicos se considera el "principio del fin" de su credibilidad pública.
Se añade que Adorni adelantó su línea argumental en la entrevista a Santiago Caputo y otros funcionarios, pero también habría dado pistas diferentes a otros para generar filtraciones y medir reacciones. Esta estrategia evidencia la desconfianza interna y la desconexión dentro del gobierno.